El azúcar invertido es la separación de la sacarosa en glucosa y fructosa. Tiene un 30% más de poder endulzante que el azúcar, dificulta la cristalización del azúcar en la preparación de helados y le da cremosidad, acelera la fermentación de la masa de levadura y ayuda a mantener la humedad de los bizcochos y que aguanten más tiempo.
Las proporciones:
- Para helados, se sustituye el 30% del azúcar a usar. Por cada 100 gr de azúcar, 30 gr de azúcar invertido y 70 gr de azúcar.
- Para bizcochos, se sustituye el 20% del azúcar a usar. Por cada 100 gr de azúcar, 20 gr de azúcar invertido y 80 gr de azúcar.
- Para masas de pan o brioche, se sustituye el 50% del azúcar a usar. Por cada 100 gr de azúcar, 50 gr de azúcar invertido y 50 gr de azúcar.
Ingredientes:
- 350 gr de azúcar
- 150 ml de agua mineral
- 5 gr de zumo de limón
- 2 gr de bicarbonato sódico
- 1 tarro de cristal esterilizado
Paso a paso:
- Para esterilizar el tarro y la tapa, poner una olla con abundante agua a hervir durante unos 15-20 minutos. Dejar enfriar lentamente en la olla y cuando el agua esté templado, sacar con unas pinzas para no quemarse. Dejar secar encima de un trapo limpio y boca abajo.
- Para hacer el azúcar invertido, poner en un cazo el agua mineral con el azúcar y calentar a fuego medio.
- Mezclar con unas varillas o espátula.
- Cuando va a romper a hervir se apaga el fuego y se añade el zumo de limón y remover hasta diluir.
- Esperar unos minutos a que baje un poco la temperatura.
- Añadir el bicarbonato y remover enseguida. Se formará espuma. Se sigue removiendo hasta que desaparezca y se quede un color transparente.
- Verter el azúcar invertido cuando enfríe en el tarro y tapar.
- Conservar a temperatura ambiente durante 6 meses o en la nevera durante un año.

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