- Disolver la levadura en el agua y dejar que se active.
- Tamizar en un recipiente la harina. Añadir la sal y mezclarla con la harina.
- Añadir el agua con la levadura y remover hasta que la harina esté bien humedecida.
- Tapar el recipiente y guardar la masa en la nevera durante 30 minutos.
- A los 30 minutos sacar la masa de la nevera y realizar, mojándonos la mano en agua, una serie de pliegues a la masa. Volver a meter el recipiente a la nevera durante 30 minutos. Este paso se repetirá 4 veces.
- Volver a poner el recipiente en la nevera durante una hora y media a dos horas.
- Espolvorear un paño de cocina con harina y frotarlo para que la harina se coja al paño. Cubrir un cuenco con el paño y reservar.
- Espolvorear la mesa de trabajo con la harina y volcar la masa encima.
- Para formar el pan, se estirará la masa y se cerrará en medio, como si se hicieran los pliegues, estirando la masa y doblándola sobre sí misma.
- Dar la vuelta a la masa y terminar de bolearla. Espolvorear por encima con harina, para evitar que la masa se pegue.
- Pasar la masa al cuenco preparado, con la parte sellada para arriba. Cerrar el paño por encima y dejar que doble su tamaño a temperatura ambiente. Tardará, dependiendo de la temperatura de la cocina, unos 30-40 minutos.
- Precalentar el horno a 230°C con calor abajo. Poner dentro del horno la bandeja de hornear el pan y una bandeja metálica para generar vapor.
- Cubrir la tabla, que se va a utilizar para pasar el pan al horno, con un papel de hornear.
- Espolvorear la superficie del pan con harina y, con cuidado, volcar la masa encima del papel de hornear, sujetándolo con la mano para que no caiga de golpe.
- Espolvorear con harina y hacer el corte o greña con un cuchillo afilado o similar.
- Introducir el pan en el horno con ayuda de la tabla a la bandeja del horno y, en la bandeja metálica, poner un vaso de agua hirviendo. Si se dispone de un pulverizador, rociar un poco de agua por encima.
- Poner el horno con calor arriba y abajo y hornear el pan 15 minutos.
- A los 15 minutos bajar el calor a 180°C y hornear hasta que el pan esté doradito, unos 20-25 minutos.
- Poner el pan encima de una rejilla y dejar enfriar del todo.
Para conservar el pan y que la miga quede tierna y la corteza crujiente, dejar el pan apoyado sobre el corte y tapar con un paño de cocina.
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